Doble Sentido Producciones

ANTONIO, ME ABURRO

Pilar y Antonio forman un matrimonio convencional, donde el aburrimiento, la desidia y la falta de comunicación se han hecho tan presentes, que se han convertido en protagonistas de su día a día, dejando al amor relegado a un vago recuerdo, a una especie de sueño del que se duda si realmente existió en algún momento.


Aburrimiento contra el que se revela nuestra protagonista Pilar. Mujer dulce, soñadora, apasionada, romántica, llena de fantasías sobre la seducción amorosa. Consciente de que nunca podrá llevar a cabo todas esas ilusiones junto a su marido Antonio, existe en ella un deseo de huida, de escapada de ese mundo gris, zafio y ordinario.


Él representa lo opuesto a ella, machista, egoísta, manipulador y cuya única ilusión y verdadera pasión es estar en frente de la televisión viendo estúpidos programas de chinos destrozándose en absurdas pruebas.


Esta situación cambia repentinamente cuando una noche Pilar baja a tirar la basura y conoce a un nuevo vecino que le despertará toda la magia amorosa y afectiva contenida en su interior durante tantos años. Aparentemente Sando representa el ideal de hombre con el que ella siempre soñó. Aventurero, apasionado, con gran experiencia vital y lleno de mil anécdotas que contar. Todo esto ejerce un poder hipnótico en Pilar, cegándole en cierta forma ante lo que finalmente acaba descubriendo.


No todo es oro lo que reluce y su nuevo amante y su marido son dos trajes cortados con el mismo patrón.